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“Las 2 oportunidades que deja la sequía en Chile.

Mesa del Agua e inyección mecánica de acuíferos”

 

“¿Cómo combatir la sequía? Ya hemos visto que en China usan tecnología aeroespacial. Convencen a las nubes para que pasen a otra vertiente. Otros hacen desalinizadoras o ahorran reutilizando. Algunos simplemente, se adaptan. En Chile, ya se han empezado a mover. Porque los datos, asustan. Han constituido la “Mesa del Agua”, que acaba de publicar su primer diagnóstico.

Celebremos que ya hayan decidido coger “el toro por los cuernos”. Y hayan comenzado por asimilar que, además de con las lluvias invernales, la sequía solo se resolverá con una planificación adecuada. Esa que garantiza la mejor gestión posible del futuro del agua.

Están sumidos en el mayor episodio de sequía que ha vivido el país desde que hay registros. La consecuencia directa es que las regiones ubicadas entre Atacama y Maule están al borde del colapso hídrico. Por ello, el pasado día 9 de octubre de 2019 el Presidente Sebastián Piñera convocó a la Mesa Nacional del Agua. Se trata de un lugar de encuentro y debate, de carácter público-privado, que pretende encontrar soluciones a medio y largo plazo para resolver el problema.

Liderada por el Ministro de Obras Públicas y con el Director General de Aguas como secretario ejecutivo, está integrada por 26 representantes. Unos son diputados, otros vienen de la sociedad civil y el resto son miembros del Gobierno. Su principal objetivo es redactar un plan hidrológico nacional con visión de futuro. E incluir en él las infraestructuras hidráulicas necesarias, así como definir cómo se va a gestionar el agua en las diferentes cuencas del país en el futuro.

Para ello, es necesario también que ese Plan determine cuáles será el marco legal e institucional que contemple y dé soporte al desarrollo de la política hidráulica. Por eso, una de las propuestas de la Mesa, es la creación de una Subsecretaría de Recursos Hídricos o del Agua como parte del Ministerio de Obras Públicas, o una Agencia Nacional del Agua autónoma

A los que vivimos en países de la unión europea, con una gestión de agua enmarcada y definida, lo que pretende la Mesa del Agua del Chile nos suena a lo que en Europa significó la publicación de la Directiva Marco del agua en el año 2000. O a lo que para los californianos es el California Water Plan, en su versión 2018, derivada también, como en Chile, del acoso de la sequía.

Lo primero que ha hecho la Mesa del Agua, es un diagnóstico. Y en él han participado ONG´s, sindicatos, administraciones públicas relacionadas con el agua, organismos internacionales y académicos.

Los antecedentes son de un país que teóricamente podría estar tranquilo respecto a su estrés hídrico, porque repartiendo lo que cae del cielo y corre por los cauces, los chilenos tocan a más de 51.000 m³/persona/año. Si la media mundial es de 6.600 y el mínimo fijado para un desarrollo sostenible, es de 2.000, los chilenos podrían estar muy satisfechos. Quizás, esta falsa seguridad les haya llevado a la situación actual. Pero como es fácil de adivinar, el problema no reside en el agua que cae del cielo, que es mucha, sino en el irregular reparto entre regiones, ya que alguna está por debajo de los 500 m³/persona/año, mientras otras superan los 7.000.

Todo ello cae y discurre por las 101 cuencas de Chile y sus 1.251 ríos. El número de masas de agua superficial es de 12.784. Además, cuentan con 24.114 glaciares, 137 acuíferos. En estos últimos, en general grandes desconocidos, existe en Chile la figura del sector hidrológico de aprovechamiento común. Y hay 375 de ellos, de los que la mitad son prácticamente inutilizables por sobreexplotación y por ello no obtienen nuevas concesiones de uso.

Lamentablemente, la prognosis de futuro es poco halagüeña para los gestores del agua. Porque entre 2020 y 2060, la temperatura aumentará hasta 2°C en la zona norte y las precipitaciones en la zona central disminuirán entre un 6% y 10, aunque podrían aumentar un 5% en la zona austral.

Por todo ello, los profetas auguran que, en solo 20 años, Chile será uno de los 25 países más afectados por la sequía. Y es que se encuentra situado entre los 18 países de mayor estrés hídrico del mundo. Y eso supone riesgos inminentes, como los que ahora se afrontan.

Chile, como todos los países, tiene sus propios usuarios del agua. En su caso, los que más demandan son los silvicultores, que derivan un 57% del agua, seguidos de los agricultores con un 37%. Sin embargo, el agua doméstica destinada al abastecimiento solo consumen el 2% de los caudales disponibles.

Pero la Región Metropolitana, la más poblada del país, está al borde de las restricciones severas, mirando al cielo para que las lluvias invernales llenen los embalses de agua y las montañas de nieve. Como el resto de los usuarios, por supuesto. Y es que 2020 es ya el undécimo año consecutivo de sequía.

En cuanto al saneamiento, los caudales de aguas residuales son de 1.300 hm³/año. La cuarta parte se vierten al mar, ya que Chile es un país estrecho y alargado con una enorme línea de costa muy poblada. De ellas, 200 hm³/año van al mar vía emisario, con solo un tratamiento primario en depuradora. Ahí hay un gran potencial para la reutilización.

Conocido el país y el paisaje, (aspectos indispensables de conocer para hablar de gestión del agua), conozcamos ahora las circunstancias que han provocado la crisis del agua en Chile. Todo comenzó cuando el Gobierno Pinochet privatizó el agua. Entonces, las compañías multinacionales irrumpieron en el mercado tomando sus posiciones.

Desde 1981, los derechos de aprovechamiento del agua en este país se otorgan de forma gratuita y perpetua e incluso hereditaria. De aquí viene la crisis del agua en Chile, ahora agravada por la sequía. Y en su solución están trabajando los políticos, ya que la legislación del agua, aún hoy en vigor, surgió de una enmienda a la Constitución. Y por ahí ha de ir la solución política que se adopte.

Lo cierto es que la mitad del problema del agua en Chile se debe a la manera de gestionar el agua. Por ello, no es la sequía la única culpable, ni mucho menos. Porque solo la décima parte del problema es achacable a ella. Y sino, aquí tienen un dato escalofriante. Hay 43 instituciones del Estado relacionadas con la gestión hídrica. Por eso, la Mesa propone, ante todo, crear un ente director, respetable y respetado en todas las cuencas.

Y este ente, tendrá mucho que hacer en Chile, si quiere cumplir con sus objetivos programáticos. El primero es la gestión del agua sostenible, que respete y proteja los ecosistemas. El segundo es la protección de los 24.000 glaciares, garantía de caudales imprescindible tras el deshielo.

Y el tercero es el de la gestión también sostenible de los acuíferos. En él nos vamos a detener. Porque la regulación existente se corresponde con la de las aguas superficiales. Y no es lo mismo gestionar volúmenes visibles y medibles que volúmenes ocultos y difícilmente ubicables.  Además, las conclusiones de la mesa recogen por primera vez el concepto de inyección mecánica de acuíferos, tan desarrollado ya en estas páginas.

En efecto, porque hace ahora ya año y medio, publicamos un artículo sobre una novedosa técnica «made in Chile» para poder regar en tiempo de sequía. Ha sido, en estos 18 meses, uno de lo más leídos y comentados de los que hemos escrito o reproducido. Se refiere a la inyección mecánica de agua superficial en acuíferos. Lo escribió Ricardo Fernández Schneider, un chileno comprometido con hallar la mejor solución a los problemas de disponibilidad de agua para el riego. Para saciar la sed de la tierra. Con este objetivo, creó la Sociedad Aguas del Pacifico SPA, de la que es Presidente.

Argumentaba que la extracción necesaria para suplir las necesidades de riego y la falta de consideración con un recurso tan poco renovable hoy por hoy, provoca su sobreexplotación en Chile. Entonces, la recarga de acuíferos, se impone. Por eso, ante la dramática situación que vive el país andino, Aguas del Pacífico nos aportó el conocimiento de su solución de recarga artificial mediante inyección. Y nosotros, nos apresuramos a divulgarla, porque ahora ya está preparada para ayudar a resolver el problema existente.

Y es que, además de la inclusión explícita de la inyección de acuíferos en los acuerdos de la Mesa del Agua, hay otra sorpresa. Porque se acaba de firmar una declaración de interés entre la Sociedad Aguas del Pacifico SpA  y la Junta de Vigilancia de la tercera sección del rio Aconcagua. En ella, esta comunidad de regantes, manifiesta su interés, en que se instale el prototipo en el acuífero que alimenta sus pozos. Y se compromete a apoyar en todas las gestiones que estén a su alcance, para conseguir agilizar la instalación del dispositivo de inyección en el acuífero. Así, se convierten en los primeros en probar la inyección de grandes volúmenes de agua en un acuífero subterráneo. Y así podrán  complementar las escasas o nulas aportaciones que puedan representar las escorrentías naturales. Esas que se encuentran muy  afectadas por la recurrente sequía de Chile.

La cuenca del río Aconcagua es la elegida. Sus ríos, nacen en la vertiente oeste del andino pico del mismo nombre. El más famoso, tiene su cima en la cota 6.962 msnm. Sus cauces principales son el río Juncal que nace a 6.110 msnm. Y el de Los Leones, a 5.400 msnm. Gracias a estas impresionantes cotas, pese a la mega sequía, se mantienen sus caudales base. Ello es debido a que el régimen normal de vientos de oeste a este provoca el choque de las nubes con las cimas. Y ellas  generan precipitación en la cuenca alta.

De esta manera, en invierno se dispone de caudales suficientes para poder realizar la inyección mecánica del acuífero que se considere más oportuno. Los datos reales medidos durante el año 2018 indican que esta cuenca vertió al mar por sus cauces mar 800 hm³.

Respetando los caudales ecológicos y las captaciones existentes, se hubiera podido inyectar en los acuíferos caudales que hubieran evitado su sobreexplotación. Además del  pánico de los regantes y usuarios domésticos por falta de caudales de riego. A ello, también debemos añadir las pérdidas de cosechas. Con sus nefastas consecuencias económicas.

Desde estas páginas, deseamos que la prueba piloto se realice lo antes posible. Y estamos seguros de poder publicar sus resultados. Con el júbilo que corresponde a un éxito rotundo de la técnica seguida.

Paralelamente, deseamos también que Chile disponga pronto de un organismo público gestor del agua. Para que sea  capaz de liderar y dirigir la transición nacional entre la actual situación de relativa abundancia de agua a la prevista de severa y permanente escasez.  Eso es lo que se indica en las conclusiones de la mesa del agua.

Y  esta nueva institución debería “absorber, fusionar y armonizar las diversas funciones vinculadas con el recurso hídrico de los distintos servicios involucrados. Ello permitiría además mejorar la gestión, reducir la burocracia y minimizar conflictos de competencia entre las instituciones del Estado”.

Solo nos queda recordar que un sueño no se convierte en un reto sin una definición concreta de los plazos para conseguir lo que se pretende. Y en este caso, son estos:

Participación ciudadana: Encuesta digital en febrero y marzo de 2020

Anteproyecto de ley para nueva institucionalidad de las OUA en mayo de 2020

Anteproyecto de ley de para nueva institucionalidad Pública del agua en junio de 2020

Participación ciudadana: Consulta en las principales cuencas del país en junio y julio de 2020

Definición de contenidos básicos de una política hídrica de largo plazo en agosto de 2020.

Principios básicos del marco legal e institucional para sustentar la política hídrica de largo plazo en septiembre de 2020

Plan de inversión en infraestructura hídrica al 2050 en diciembre de 2020.

Dentro de un año, esperamos poder escribir en un nuevo artículo el éxito de la inyección de acuíferos. Y seguro que comprobaremos que todos los plazos se han cumplido. Así , Chile avanzará con buena velocidad de crucero siguiendo el rumbo previsto de la gestión sostenible de su futuro del agua.

 

Lorenzo Correa”

Ref. https://www.futurodelagua.com/2020/02/17/inyeccion-de-acuiferos-en-chile/