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Falta de agua amenaza al agro desde Maule al Biobío 

El déficit llega al 60% en la zona centro sur, rivalizando con las grandes sequías de 1968 y 1998. La gran diferencia es que ahora existen fuertes inversiones frutícolas y de cultivos industriales lo que impone una mayor demanda de agua. La falta de sistemas de acumulación hace que buena parte de las lluvias invernales se pierda y los conflictos por el manejo de lagunas y embalses complican la planificación del riego.

Es urgente mirar los acuíferos

“Estamos en una situación más complicada que la sequía del 68 y del 98, las dos más grandes de referencia que teníamos”, explica José Luis Arumi, decano de ingeniería Agrícola de la U. de Concepción, e investigador del Centro de Recursos Hídricos para la Agricultura y la Minería de esa casa de estudios. Habla con conocimiento de causa: tienen análisis de la pluviometría de varias décadas.

Arumi recalca que la tendencia es a una clara disminución de lluvias en la zona y que a la bajas lluvias de esta temporada se agrega que el último año lluvioso en la zona fue el 2006.

Ante la baja de caudales superficiales, los agricultores están construyendo pozo y obteniendo agua de las napas subterráneas. “Esta escasez hídrica se ha ido manejando con la construcción de pozos, pero eso significa explotar más el recurso, pero que se recarga por lluvia y en este año la recarga es menor. Y se está sacando más agua”, plantea.

Por lo mismo, insiste en que se vuelve prioritario entrar a recargar artificialmente esas napas.

Fuente: El Mercurio

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